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Partidos políticos,
un modelo en desuso
Semana 4

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04 May

Partidos políticos, un modelo en desuso


En México, los partidos políticos se encuentran en un momento crucial: el desencanto, hartazgo e indiferencia de los ciudadanos frente a los malos resultados son características del México contemporáneo.

La oferta política insuficiente, el pésimo desempeño gubernamental, los deplorables casos de corrupción y, particularmente la lejanía con los ciudadanos, han propiciado un panorama desolador de participación ciudadana.

La política vista como un negocio capaz de generar enormes riquezas ha ocasionado que los partidos políticos recurran a todo tipo de mecanismos para buscar votos sin importar principios ideológicos.

En pleno 2017, con unas elecciones en puerta que determinarán el futuro de México, los ciudadanos pudimos presenciar el debate entre candidatos por la gubernatura del Estado de México con una evidente carencia de preparación y una casi total ausencia de plataformas políticas para argumentar y generar un debate de altura sobre las principales problemáticas que afectan a la sociedad.

Todos los partidos políticos han tenido la posibilidad de dar a conocer principios ideológicos, posturas y agendas. Sin embargo, frente a cada oportunidad los partidos y candidatos decepcionan a los ciudadanos. No son capaces de demostrar mecanismos eficaces para enfrentar de manera interna la corrupción y los conflictos de interés que los aquejan. Mucho menos para consolidarse como opción real frente a un contexto de crisis social, política y económica.

Frente a esta realidad ¿qué alternativa tienen las y los ciudadanos? inclinarse a votar a por el “menos peor” y reproducir así todos los procesos electorales en México durante las últimas décadas.

La reflexión interna, la actualización ideológica y el impulso a candidatos realmente capaces, que hayan pasado por rigurosos filtros de transparencia, conducta administrativa y publicación de sus bienes, parece ser paso urgente por parte de los partidos. El señalamiento y castigo severo a casos y entramados de corrupción e impunidad es el camino que deben seguir las instituciones.

Y, por supuesto, los ciudadanos debemos estar involucrados y mantener una participación social activa que permita construir mejores escenarios para nuestro México, ser conscientes de la problemática del país no es suficiente, hay que actuar para generar el verdadero cambio.